Es un kit para que los más pequeños comiencen a desarrollar sus primeras experiencias con materiales artísticos y creativos y armen manualidades personalizadas y con su propio estilo.
Cuenta la leyenda que el dios Kauyama Li, creador del mundo, pudo ver todo lo que sucedía en la tierra a través de un Ojo de Dios.
Es muy fácil de hacer y súper divertido. Desarrolla la creatividad y después de hacer uno no podes parar de hacer más.